INDIETRACKS 2013
Segunda Jornada

28 octubre 2013 | Por | Categorías: Indietracks

No hay que engañarse, tal y como está planteado actualmente el cartel de Indietracks, la jornada del viernes no es más que un pequeño aperitivo, una manera de entretener a aquellos asistentes, en especial los venidos de fuera de las islas, que suelen llegar con tiempo al festival, pero el verdadero inicio del festival se da con las primeras actuaciones del sábado. En cualquier caso no seremos nosotros los que renieguen de una (breve) primera jornada que sirve más que nada para relajarse, socializando con toda aquella gente con la que hace tiempo que no se ha coincidido, tomar unas cervezas y lanzarnos a los primeros bailes del fin de semana.

Con el programa en las manos, nuestra aspiración para esta segunda jornada de festival era la de poder asistir a un total de doce conciertos durante el día. Parecen muchos, pero lo cierto es que al final pudimos asistir a todos ellos y en muchos casos disfrutándolos íntegros, sin tener que salir corriendo hacia otro escenario en mitad de las actuaciones.

A los británicos Finnmark! correspondía la labor de abrir las actuaciones del escenario Indoor y nosotros, una vez escuchadas sus canciones, de inspiración más británica que nórdica, por mucho que el nombre y génesis de este proyecto nos traslade a Escandinavia, habíamos decidido no perdernos el concierto del cuarteto de Leeds. Lo de Finnmark! fue tal cual podíamos haber previsto, encontrándonos con una banda francamente voluntariosa al frente de la que hay un vocalista con una voz profunda francamente atractiva. Pese a sucederse los temas escuchados previamente y dados a conocer por February Records, fue Considering a Move to Sweden, un tema que no habíamos escuchado, la canción que más nos llegó y una pieza que nos acompañó a lo largo de todo el fin de semana. Por poner una pega a Finnmark! diríamos hasta ahora no hemos que los británicos sean capaces de trasladar a sus grabaciones la actitud y ritmo que imprimieron a su actuación en Indietracks.

El siguiente nombre marcado en negrita en nuestra agente del fin de semana eran The Choo Choo Trains, pero a tener lugar la actuación de éstas en el escenario Indoor, teníamos casi treinta minutos libres para ir a echarle un vistazo al escenario principal, abierto por The Art Club, una banda que quizás para nuestro gusto había metido en su mochila demasiados tics ochenteros pero que se nos antojaban rotundos en directo. Su tema Let’s Start Again había protagonizado parte de nuestro verano y tuvimos la suerte de que fuera uno de los interpretados en la primera parte de un concierto en la que vimos atisbos de sobreactuación por parte del cantante de la banda pero que dejó un buen sabor de boca, todo lo contrario que pasó con The Choo Choo Trains, que siendo firmantes de un precioso 7” en Manic Pop! Records atrajeron hacia su concierto a un público expectante que en términos generales salió tremendamente decepcionado. El trío femenino protagonizó la actuación más vergonzosa del fin de semana, no ya por su falta de pericia, los constantes errores, lo paupérrimo de su sonido…que también, pero por encima de todo esto por una falta de actitud que resulta imperdonable. Si no te sientes cómodo en el escenario y sabes que no puedes hacer nada digno al subirte a él, lo mejor que puedes hacer es no dar directos, lo de Choo Choo Trains fue de juzgado de guardia, obligándonos a abandonar su concierto cuando apenas había llegado a su ecuador.

No sabemos lo que tardarían The Choo Choo Trains en recoger sus instrumentos, pero si no fueron muy rápidas esperamos que aprendiesen  algo de Pale Spectres, encargados de sucederlas en el escenario Indoor. El grupo proveniente de París nos dejó con una sonrisa de oreja a oreja gracias a un entusiasmo que acabó calando en la audiencia, y es que cuando una banda lo pasa bien sobre el escenario (y para esto es necesario saberse y ensayar las canciones) todo está a su favor. Si a eso le unimos unas canciones inofensivas pero realmente bonitas, especialmente las incluidas en su disco para la disquera española Little Treasures, tenemos el combinado ideal para que su directo sea un éxito, como así sucedió. Lo de Indietracks, el festival en sí, va camino de convertirse en algo así como un acontecimiento mítico en la escena Indie Pop, así sucederá el día que desparezca, de modo que todo grupo minúsculo (los más grandes juegan en otra liga) que se suba a cualquiera de sus escenarios debería de tener al menos el entusiasmo de Pale Spectres, cualquier otra cosa no debería de caber en una escena y un festival tan insignificantes (en términos absolutos) como los que tratamos.

Todos los años, cuando se empieza a publicar el cartel de Indietracks, tenemos la costumbre de ir marcando aquellos grupos que sin duda son una apuesta segura. Digamos que lo que más nos gusta del festival, o al menos al mismo nivel que lo que más pueda gustarnos, es descubrir nuevas bandas, pero un festival con bandas absolutamente desconocidas no justificaría los esfuerzos personales, familiares y económicos que todos los años supone desplazarse hasta Derbyshire. Este año The Understudies estaban en la lista de apuestas seguras, el descubrimiento del grupo en un Indietracks de hace tres años fue una auténtica sorpresa avalada por su posterior actuación en nuestro entrañable Madrid Popfest.  The Understudies lo tiene todo para darse a conocer a un público más amplio del que actualmente les disfruta; unas canciones sobresalientes, un sonido personal, actitud sobre el escenario, competencia en la interpretación…sin embargo difícilmente podrán ir más allá con dos únicos 7” publicados y quedándoles la asignatura pendiente de un Lp de debut para el que están más que capacitados. No sabríamos decir si esta última actuación ha sido la mejor que les hemos visto, la de Indietracks 2010 juega con la baza de habernos descubierto a la banda y la del Madrid Popfest tiene a su favor jugar en (nuestra) casa, pero lo cierto es que a nivel artístico la banda ha crecido una barbaridad, su cantante se muestra sobrado para llenar el escenario principal de Indietracks y el sonido de la banda es cada vez más elaborado (especialmente en esta ocasión, con la ayuda de Miguel de Felt Tips y la de A Little Orchestra). Si a eso le unimos hits como la nueva Erika K, la inmensa A Girl I Used to Knock About With, Wanting vs. Getting…el terreno para un concierto sobresaliente está perfectamente abonado y ese fue el resultado de su actuación, quedando para el recuerdo como uno de los mejores momentos de la última edición del festival. Ahora solo nos queda cruzar los dedos para ver si los británicos se animan a grabar su primer larga duración…

Con Milky Wimpshake lo nuestro es una sucesión de desencuentros, por una u otra razón siempre nos perdemos sus actuaciones. Esta vez el problema era su coincidencia horaria con When Nalda Became Punk, grupo a cuyo concierto no íbamos a dejar de asistir, así pues de nuevo nos quedamos con la miel en los labios. De nuevo, y ya van tres veces, no pudimos asistir a una actuación de Milky Wimpshake, pero es una cuestión de prioridades y por desgracia parece que esta banda siempre tiene las de perder.  Si la memoria no nos falla, este año When Nalda Became Punk eran la única representación nacional en Indietracks, por aquello de la amistad habíamos estado hablando con ellos a lo largo del día y de nuevo nos tropezamos, como sucediera con Pale Spectres, con esa actitud que consideramos indispensable para subirse a cualquier escenario del festival británico, y es que la banda gallega se veía realmente entusiasmada, también algo nerviosa, ante su actuación en el escenario Indoor, con los problemas típicos de sonido que se aprecian en esta ubicación y sin posibilidad de probar sonido.

Hablar del trabajo de tus amigos no resulta sencillo, lo habitual es hablar bien de ellos por aquello de evitarte problemas, sin embargo por aquí nunca hemos caído en la condescendencia, de modo que resulta obligado decir que When Nalda Became Punk nos gustan infinitamente más en disco que en directo. Por una parte porque dos de los tres conciertos que les hemos visto tuvieron un sonido infame derivado de las condiciones de los locales en los que tuvieron lugar, por otro lado porque tenemos un problema con sus programaciones que en el cara a cara no nos convencen, sonándonos un poco como de juguete. Echamos en falta, en especial por ese Indie Pop que practican, una batería real, cosa que probablemente iría en contra de su ideal estilístico (estamos pensando en alguno de sus gustos) pero que entronca más con nuestras preferencias, que aun siendo similares no acaban de coincidir.

Por fortuna la actuación de When Nalda Became Punk en Indietracks no se pareció en nada a otras que recordamos y por fin pudimos asistir a una actuación suya que, salvando algunos pequeños inconvenientes de sonido, estuvo a la altura de A Farewell To Youth, un disco que aunque no se haya dicho nada de él aquí por la poca actividad que mantenemos últimamente, nos parece de lo mejorcito que ha producido el Indie Pop en este año 2013. Como decíamos, no solemos caer, nunca lo hemos hecho, en la adulación gratuita, de modo que decir que A Farewell To Youth nos parece el más reciente exponente del lado más joven y despreocupado (que no bobalicón ni feliz) del Indie Pop es una afirmación sincera surgida de las decenas de escuchas que le hemos dado a este magnífico debut. Es por ello que teníamos ganas de ver a la banda por primera vez en forma de cuarteto, no sabemos si las pocas indicaciones que tuvieron tiempo de hacerle al técnico de sonido fueron suficientes, pero obviando algún pequeño problemilla, lo cierto es que canciones como Summer, You and Me, When It’ll Come o Moderns, You Should Stay Home hicieron que el público se contagiase de la ilusión (con Antonio grabando y haciendo fotos desde el escenario) con la que los gallegos afrontaban su concierto, consiguiendo que el directo de When Nalda Became Punk fuera uno de los de mejor ambiente (que no asistencia) de todo el fin de semana.

The Secret History eran, al menos para nosotros, uno de los platos fuertes de Indietracks 2013. Desde que allá por 1997, en plena decadencia del Indie Pop, descubriéramos a unos desconocidos My Favorite por su participación en el recopilatorio Pop American Style de March Records, hemos sido absolutamente fans de la música de Michael Grace. De My Favorite devoramos con fruición todos y cada uno de los discos de la banda que cayeron en nuestras manos y lo de The Secret History no le ha ido a la zaga, puesto que el nivel de los temas de la actual banda de Michael Grace es como mínimo igual al de My Favorite. Basta fijarse en la alineación actual del grupo para caer en la cuenta de que en realidad cuatro de los componentes han estado en ambos proyectos, no siendo una locura decir que en realidad lo único que ha cambiado ha sido, además del nombre, la sustitución de las voces femeninas del grupo.

Si The Secret History fueron uno de los motivos principales para desplazarnos a Indietracks este año, su actuación fue sin duda alguna una de las tres mejores del fin de semana, probablemente la segunda mejor de todas las que contemplamos. Incomprendidos por algunos, fundamentalmente por culpa de la estética hortera ochentera que se gastaba Michael Grace (allá ellos, cuyos prejuicios les impidieron disfrutar de una actuación brillante), lo de The Secret History en Indietracks no fue más que la confirmación de que la banda está muy por encima del nivel del festival británico. Y no lo decimos solo por un repertorio que deja fuera de juego a la mayoría de las bandas con las que se las pudiera comparar, si no por un saber estar sobre el escenario que está a años luz de la práctica totalidad de las bandas Indie Pop. Michael Grace no paró ni un segundo, moviéndose nerviosamente por el escenario, bailando de manera espasmódica, envolviéndose con una bandera norteamericana que terminaría rasgando con descaro (aunque pidiendo disculpas a quién se pudiera sentir ofendido) en la recta final de su actuación, arrimándose a Lisa Ronson cada vez que tenía que unir su voz a ella…pero sobre el escenario no solo estuvo él, la mencionada Lisa Rodson junto con Jamie Allison Babic deslumbraban, la primera más inquieta y espontánea, la segunda absolutamente guardando las distancias con una imagen sexy, ambas poseedoras de unas voces fantásticas. Mientras, el resto de la banda, todo competencia a sus instrumentos, en un segundo plano mientras disfrutaban de la actuación.

Si a semejante competencia sobre el escenario le unimos temas como Johnny Panic, Eleanor (The City and the Sea), Johnny Anorak, Age of Victoria, God Save the Runnaways o rescates memorables del repertorio de My Favorite, como las inmensas Absolute Beginners Again o The Suburbs Are Killing Us…al final la sensación que queda es de haber tenido la suerte de confirmar que todos los años de militancia detrás de unos músicos se ha visto recompensada con el concierto que justamente hubiéramos deseado contemplar (vale, más corto de lo que nos hubiera gustado, pero ya se sabe que en los festivales las cosas son así).

Casi sin tiempo para respirar, con los últimos aplausos a The Secret History echábamos a correr hacia el escenario Indoor para disfrutar del último tercio de la actuación de los siempre simpáticos Mc Tells, unos verdaderos veteranos a los que poca gente llegó a tomar en serio en su momento, probablemente por la casi legendaria irregularidad de sus discos. Claro que todo se olvida todo cuando te posicionas frente al escenario y miras la cara, los gestos, la manera de ser frente al micro de Paul. Uno no puede dejar de tener la impresión de que, aun superándonos en edad, Paul tuvo que ser uno de esos críos traviesos con los que es imposible enfadarse…y todavía lo es, equivocándose en la letra de una canción y consiguiendo la complicidad del público con sus gestos indescifrables dirigidos a Harvey Williams, como disculpándose por su torpeza. De igual modo que una sensación de tristeza te invade cuando Paul se despide anunciando que ése ha sido el último directo de los Mc Tells, que nunca habrá una nueva resurrección de la banda, y tú te das cuenta de que ha sido su último concierto y no has sido capaz de verlo íntegramente…hablar de lo que fue el concierto de los Mc Tells resulta absolutamente superfluo cuando te das cuenta de que has asistido al final de una banda y sabes que ahora sólo te quedará recurrir a sus discos, a sabiendas de que nunca más habrá nuevas canciones.

Todos los años tenemos alguna pataleta por las coincidencia en el cartel de Indietracks, este año hubo alguna que nos dejó fuera de juego, pero hasta ahora y en toda la historia del festival no hemos visto metedura de pata como fue la de hacer coincidir en dos escenarios las actuaciones de The Pastels y The Brilliant Corners, dos grupos que comparten totalmente un público que rabió cuando llegó el momento de tomar la difícil decisión por optar por ver íntegramente una de las actuaciones y unos minutos de la otra. Lo nuestro no era cuestión de decidir, desde el preciso instante en el que se anunció a The Brilliant Corners estaba claro que ninguna otra banda superaría las ganas que teníamos por ver al grupo de Dave Woodward. Así  pues, resignados, nos situamos frente al escenario principal sabiendo que solo disfrutaríamos de The Pastels durante veinte minutos. Un tiempo en el que no tuvimos la fortuna de que sonara algún tema veterano del repertorio de los escoceses, pero que fue más que suficiente para descubrir que los Pastels, por fin y después de veinte años, habían aprendido a tocar sus instrumentos, aunque el comentario generalizado fue que todo aquello sonaba a las mil maravillas por la influencia de Gerard Love, de Teenage Fanclub, que acompañaba a Stephen y Katrina en el directo. De no haber abandonado tempranamente la actuación de The Pastels ahora estaríamos diciendo que su concierto fue uno de los mejores de Indietracks 2013, puesto que lo que pudimos ver nos emocionó tanto o más que lo logra Slow Summits, su último trabajo en estudio, pero las nubes se cernían sobre nosotros e interpretamos este signo como una señal que indicaba que The Brilliant Corners estaban esperándonos…

Había llegado el momento, el concierto más especial de Indietracks (del que no hicimos ni una foto porque no era cuestión de perdernos ni un segundo de actuación) disponía a dar inicio, confesamos sin rubor que hasta sentíamos cierto hormigueo en el estómago, no en vano habíamos comprado nuestro primer disco de los Brilliant Corners más de veinte años atrás…una actuación mediocre hubiera sido tan decepcionante, hubiera hecho tanto daño al recuerdo que tenemos de la banda…pero no, lo acaecido durante la actuación de la banda de Dave Woodward en Indietracks fue un acto de justicia divina, quizás obrado por un dios menor, pero en todo caso una justicia que les puso justo donde la banda merecía. Sin duda muchos de los que allí estuvimos afirmaríamos que tuvimos la suerte de presenciar la mejor actuación que banda alguna que se haya subido a ninguno de los escenarios del festival. Mirábamos a nuestra derecha e izquierda y veíamos en las primeras filas caras conocidas, emocionadas por una actuación fuera de toda duda, pero al mismo tiempo nos encontrábamos con otros rostros que nunca hubiéramos apostado que fueran de fans de la banda, aunque durante el fin de semana ya se habían escuchado muchos comentarios acerca de lo esperada que era la actuación de los de Bristol…finalmente su concierto superó todas las expectativas.

Seamos francos, somos seguidores histéricos de los Brilliant Corners, pero ni el más descabellado fan de la banda diría que la carrera del grupo fueimpecable. Los inicios, los primeros singles en SS20, fueron tibios, encontrándonos con una banda de querencia garajera que en nada se parecía a lo que vino después, de igual modo que durante los momentos previos a la explosión mancuniana Dave Woodward y sus compinches se dejaron largo el pelo, empezando a vestir camisas psicodélicas y estropeando el fin de la carrera del grupo. Ahora, lo que hubo entre unos inicios rebeldes y un final mediocre fue puro almíbar, sin duda una banda que por momentos facturó el mejor Jangle Pop jamás compuesto e introdujo la trompeta en su música de una manera tan certera que no se nos ocurre ningún otro grupo en el que el sonido de este instrumento sea tan difícil de disociar de su estilo como sucede con The Brilliant Corners. No hubiera tenido sentido mezclar canciones de diferentes etapas y sobre todo, de diferente valía, de modo que la banda optó por tomar la decisión más inteligente y conformar un repertorio absolutamente centrado en sus mejores y más populares temas, lo que convirtió el concierto de los Brilliant Corners en Indietracks en el concierto soñado por cualquier seguidor del grupo, a saber: Brian Rix, Jim’s Room, Trudy is a Squeel, Delilah Sands, Your Feet Never Touch the Ground, Someboy Up ThereLikes Me, Teenage…todas ellas (si la memoria no nos falla) y otras muchas conformaron un listado de temas que nos llevaron a la más absoluta felicidad, rematada con un bis a cargo de una Meet Me On Tuesday que fue interpretada hasta en dos ocasiones por el grupo, al haber agotado el repertorio preparado para la ocasión.

Finalizado el concierto el intercambio de impresiones arrojó un resultado unánime a favor del encumbramiento de la actuación como momento memorable en Indietracks. La sensación de haberlo dado todo, banda y público, era patente, lo cual nos impedía darnos cuenta de que el cielo caía en ese momentos sobre nuestras cabezas y que el concierto final de la segunda jornada de Indietracks, a cargo de los escoceses Camera Obscura no se iba a poder desarrollar en el escenario principal del festival. Poco a poco la noticia fue corriendo de boca en boca y el público comenzó a inundar la nave que alberga el segundo escenario del festival. Todo esto hizo que ante la expectativa de presenciar (otro) aburrido concierto de Camera Obscura, especialistas en publicar grandes discos y dormir a las piedras en directo, tomáramos la feliz decisión de encaminarnos hacia el hotel para tomar una cena en condiciones mientras disfrutábamos de una buena cerveza y comentábamos la jornada. Después todo transcurrió de una manera muy distinta a como imaginábamos, pero esa es otra historia…

2 comments
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  1. Hola Manolo!

    Gracias por lo que dices de WNBP creo que, en general, el balance es positivo jajaja

    Yo también creo que las canciones suenan mejor en disco que en directo, pero también vamos mejorando, poco a poco, y espero que pronto vaya aún mejor… en el Indietracks nos lo pasamos genial en el escenario, y eso algo se tiene que notar 🙂

    Sobre lo de la batería real, está claro que lo hemos pensado más de una vez, pero no llevarla no es por los gustos de Elena, al contrario… lo que pasa es que es más una cuestión logística, además de encontrar a la persona para tocar la batería, que ya es algo importante, llevar batería real complicaría mucho los ensayos (ahora los hacemos en una casa, no en un local de ensayo, lo cual nos da mucho más tiempo y nos ahorra dinero)y también los viajes para los conciertos (ahora vamos en coche y no tenemos furgoneta)… no sé, tener batería complicaría mucho las cosas, la verdad…

    Un abrazo!

    Antonio

  2. Hooola Antonio,

    Bueno, yo creo que sí, que el balance en general y en particular la experiencia de Indietracks, son positivos…

    Yo, sinceramente, creo que Nalda no es un grupo de directo. Me puede gustar más o menos el directo, pero es que el disco, al menos el Lp, suena fantástico además de estar repleto de temas que me encantan. Pero bueno, entiendo que todo grupo se encuentra cómodo sobre el escenario, que es su habitat natural…

    Lo de la batería realmente pensaba que era cuestión de que a Elena no le gustaba y prefería llevar las cosas grabadas, tengo que decir que para su música una batería real tampoco se me hace imprescindible, incluso me gustan las cosas tal como están, pero claro, a uno siempre le quedan las ganas de saber cómo sonarían las canciones con el apoyo de una batería, que da mucho cuerpo al sonido.

    Un abrazo,
    Manuel Soleado

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