INDIETRACKS FESTIVAL 2009
Primera Jornada

14 agosto 2009 | Por | Categorías: Indietracks

Un viaje es para saborearlo con tranquilidad, antes, durante y después. Pero lo cierto es que en esta ocasión resultó imposible disfrutar de la visita a U.K. como me hubiera gustado. La edición ya pasada del Indietracks fue una suerte de regalo que cayó caído del cielo, sin tiempo para planificarlo, o más bien con miedo a planificar por el temor a no poder asistir, y sin posibilidad de relamerse ya que tras aterrizar en España tocaba liarse en una mudanza que nos ha traído al otro lado del país para empezar una nueva vida. Y mientras tanto un par de semanas de desconexión a Internet, y un montón de discos acumulándose y esperando su turno para ser comentados.

El año que viene espero que todo sea distinto, llegando al festival con la música de todas las bandas escuchadas, pero todavía queda tiempo para relatar lo que sucedió en Derbyshire del 24 al 26 de Julio de este año, de modo que no pierda ese placer por saborear de nuevo lo disfrutado. Un resumen que va a ser premeditadamente atropellado y en tono casi de relato de viaje, para servir así de recordatorio para la memoria, y dejar rápidamente paso al tono habitual de 360º de Separación.

La primera jornada, correspondiente al Viernes 24 de Julio, resultaba breve por la necesidad de dar tiempo a los asistentes, especialmente a aquellos que llegábamos de fuera de U.K., a llegar a la zona e ir acomodándose en función del alojamiento escogido para estos días. Nuestra elección no pudo ser más acertada, estando nuestro hotel ubicado a no más de dos kilómetros de la Estación de Ferrocarril de Butterley, desde donde partían los trenes para el Indietracks. Una vez alojados y pasado el trámite (en estos casos así puede ser calificado) de la comida y el conveniente digestivo mezclado con cola, nos dispusimos, no sin cierta inquietud y ansiedad, a hacer nuestra entrada en el festival. Pero como en Indietracks todo ha de resultar peculiar, la primera sorpresa nos asaltó al darnos cuenta de que para llegar hasta nuestro tren teníamos que atravesar un frondoso bosque donde uno temía perderse para siempre. Una vez salvados de la perdición por nuestros nuevos amigos londinenses Carlos y Lucía, que nos guiaban sin saber muy bien a dónde, llegamos a la coqueta estación de Butterley para toparnos con toda una forma de vivir el tren que nos traslada a los primeros años del S.XX. Cualquier afición es enriquecedora, pero ésta de los trenes resulta particularmente atractiva, sin embargo en este primer día no nos sería posible montar en uno de los viejos trenes de vapor que transitan habitualmente estas vías, y rápidamente subimos al primer convoy de gasoleo que transportaría a todos los indie kids durante el fin de semana. Encantados por el ambiente que rodeaba un festival que todavía no conocíamos llegamos en unos pocos minutos a una vieja estación de ferrocarril entre la que empezaba a destacar un escenario al aire libre con el logo de Elefant Records, habíamos llegado al Indietracks.

Pasado el rápido trámite de la pulserita y habiéndonos hecho con el fanzine del festival (que en principio hurtamos hasta darnos cuenta de que había que pasar por caja para obtenerlo…), nos dispusimos a reconocer el terreno con la tranquilidad de que este primer día sería relajado puesto que las tres únicas actuaciones de la jornada estaban concentradas en el principal escenario del festival. Ya hemos dicho que todo en Indietracks es especial, y no es cuestión de idealizar este diminuto festival, pero para aquel que se considere amante del Indie Pop, asistir a este evento es un sueño. Si no bastaba el modo de llegar al recinto de las actuaciones, que no deja de ser una antigua estación dedicada en la actualidad al mantenimiento de las viejas locomotoras, tras pasar el umbral que da acceso a la estación nos encontramos con un paraje donde viejas vías conviven con verdes pastos donde tumbarse tranquilamente a disfrutar de un concierto, o descansar con una cervecita bien fresca en la mano. Rápidamente reconocimos todos los escenarios donde iban a tener lugar los conciertos, el primero de todos el de Elefant, el más grande y convencional. El segundo, el Indoor, no es más que una nave que debe de servir para los menesteres propios del ferrocarril, estando alojada en su interior la única barra de todo el festival. El tercero y más curioso, una pequeña iglesia de madera construida en 1898 para los servicios destinados a los trabajadores del ferrocarril, con su correspondiente altar, órgano y bancos para el descanso de los fieles que difícilmente podrían superar el centenar, dado lo reducido del espacio. Y para finalizar, el cuarto y más rocambolesco de los escenarios, un vagón de tren al que se le han sacado los asientos y en el que las bandas toca mientras el tren se desplaza por la campiña británica. Al mismo tiempo también visitamos una pequeña carpa con capacidad para no más que unas decenas de personas, que terminó resultando ser el Marquee, donde tenían lugar los talleres y los sets de algunos de los pinchas que actuarían cuando las jornadas de conciertos finalizaran.

Satisfecha la insaciable curiosidad patria, y acercándose la hora del inicio oficial de los conciertos nos dirigimos a estrenar la barra, aprovisionándonos para ver el primero de los directos que pasamos a relatar brevemente con una advertencia previa; las impresiones aquí recogidas no dejan de ser más que la opinión de un asistente más del festival, y lo que aquí pueda ser calificado como decepcionante para algunos puede haber sido lo más destacado de la edición de este año del Indietracks, opinión más que respetable, y probablemente sabia, que la de un servidor. Dicho esto…..

Modular. Jugaban con todo en su contra, o no, el abrir un festival puede ser un handicap, pero en un festival como éste, en el que no suele colarse mucho despistado interesado únicamente en la fiesta, no debiera de afectar en exceso la ubicación en el cartel. Pero bueno, lo cierto es que a los argentinos Modular les tocó abrir fuego ante una escasa concurrencia tumbada en la hierba aprovechando unos tímidos rayos de sol que servían para combatir el viento predominante. Musicalmente Modular eran un exotismo o excentricidad (idioma aparte) para la mayoría de los asistentes a Indietracks, y desgraciadamente el perezoso preciosismo de su propuesta no era el más apropiado para la hora ni para el lugar. De regreso, una escucha pausada de su Fantasías de Un Robot Psicodélico, nos revelaba una propuesta interesante, en el cara a cara ambientaban a la perfección, pero no atrajeron la atención del público concentrado ante su actuación.

Rose Elinor Dougall. Adoro a las Pipettes (ya difuntas, prácticamente), y de todas las chicas pasadas por el cambiante trío Rose Elinor Dougall es probablemente mi favorita, al igual que la de otros muchos seguidores de la banda que veíamos en la morenita a la más representativa Pipette. Sin embargo las dudas ante su actuación en directo era compartida por algunos de los amigos que me acompañaban, temiendo vernos sumidos en un sopor protagonizado por el lado más cool del actual rescate sesentero que algunos artistas británicos protagonizan. Craso error, Rose Elinor Dougall dejó bien claro desde el primero de los temas interpretados que en lo suyo la estética no es más que un añadido, demostrando a lo largo de los cuarenta minutos de actuación un buen puñado de razones para seguir apostando por ella. En primer lugar sus canciones, las de su excelente 7” en Elefant (Start/Stop/Synchro), y su primer sencillo Another Version Of Pop Song, magníficas sin duda alguna pero que por sí solas no hubieran podido levantar un concierto que se llenó con el repertorio de lo que será su inminente Lp de debut, pero aún así un concierto tan redondo no hubiera sido posible sin el acompañamiento de una banda-quinteto en directo que no puede ser calificada más que de contundente y eficaz, destacando un guitarrista y una bajista/corista que complementan perfectamente la aparente dulzura de Rose Elinor Dougall. Actuación de notable y firmes esperanzas depositadas en un Lp que, en otro estilo, esperemos que nos depare tantas alegrías como en su día lo hizo su antigua banda.

Au Revoir Simone. Su música no acababa de llegarme, probablemente por no haber prestado la atención suficiente a su propuesta, después de su directo quedé plenamente convencido del valor de la música de Au Revoir Simone. Hubo quién tildó su concierto de monótono, y a sus canciones de excesivamente parecidas entre sí. El único pecado que puede reprochársele al trío fue el de caer en la tentación de encadenar un par de temas de ritmo pausado en algún pasaje del concierto, obviando esta peligrosa tentación su concierto fue encantador, al igual que la imagen y actitud del grupo, que seduce por su simpatía, complicidad y naturalidad. El repertorio, centrado en su Still Night, Still Light fue el acertado, brillando en especial aquellos temas en los que las tres chicas se empleaban al unísono en las voces, caso de un excepcional All Or Nothing que algo más acelerado de lo habitual fue el momento álgido del concierto. A destacar también Anywhere You Looked, que dio lugar a algún que otro pequeño baile, y la ensoñación de Another Likely Story.

Una vez cerrada la jornada de conciertos, no sin lamentarnos por la ausencia de Single, que nos privó de disfrutar de una de las propuestas en vivo más interesantes y divertidas surgidas en nuestro país en los últimos años, nos dirigimos a disfrutar de las dos horas de baile que se nos proponían. Afortunadamente la duda que se nos planteaba no fue tal, ya que al pasar por el minúsculo Marquee escuchamos la propuesta de P!O!P Kombinat Berlin a base de grupos del colectivo Elephant Six, picoteo indie actual (Minisnap, Stars In Coma…) y algo de electrónica amable que nos sedujo y obligó a quedarnos a bailar mientras que Lipstick On Your Collar planteaba una sesión de dudoso gusto en el Indoor Stage que comenzó bien con Bananarama para terminar con remezclas de Shakira.

A las 0:00 horas terminaban las sesiones de baile y tocaba pillar el último tren a Butterley, una hora que años atrás quizás se nos hubiera antojado temprana, pero que es indudablemente ideal para disfrutar de los conciertos del día siguiente sin el lastre del exceso de alcohol y la falta de sueño. Finalizamos la jornada internándonos de nuevo en el bosque en la más absoluta oscuridad, tan solo atenuada por una débil linterna que un espabilado tuvo idea de llevar al festival, lo que no evitó que los gritos y las bromas hicieran que una amiga acabara subida a mis espaldas en busca de defensa frente a los fantasmas del bosque….

22 comments
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  1. Caray, que envidia Manuel. Ya me imagino la falta de motivación por parte del público en la primera actuación que redactas; ojalá que no hayan corrido la misma suerte las próximas agrupaciones de españa. Yo también simpatizo más con Pipettes que con Au Revoir… pero vaya que seguramente hubiera disfrutado mucho las presentaciones así se haya presentado la banda más indie mainstream del momento… aunque eso de Shakira ya es demasiado. Esperaré los próximos capítuos… ah, y me arranco una sonrisa ese último parrafo del post. Provecho.

    Saludos,

  2. Hooola Joel,

    No, los españoles creo que dejaron buena muestra de su calidad en el festival. En cuanto a simpatizar….entre las Pipettes actuales y Au Revoir Simone me quedo con las últimas, pero tampoco quería establecer ninguna comparación, la verdad es que la ARS de All Or Nothing me hicieron tocar el cielo.

    Lo de Shakira no acabamos de entenderlo ninguno, supongo que lo mismo los anglosajones tienen una visión distinta de la chica, ni idea….

    Saludos,
    Manuel Soleado

  3. como siempre un placer leerte… quedo a la espera de las siguientes crónicas.

    respecto a modular, tengo el disco por casa y no acabo de pillarle la gracia. quizás sea por lo de siempre: el exceso de música, tanto en formato físico como digital, pendiente de escuchar (el pedido de volwert records con, entre otros, el cd 3″ de the cavalcade llegó justo a tiempo antes de salir de vacaciones)… en cuanto llegue a valencia le doy otra oportunidad 🙂

    un abrazo,

    rubén b.

  4. Hooola Rubén,

    Yo he escuchado a Modular tras regresar del festival y la impresión que me he llevado es muy superior a la que me causó su actuación. Como digo, no era el momento ni el grupo adecuado………

    ¿El 3″ de Cavalcade es cd o cd-R?

    Un abrazo, sigue disfrutando de las vacaciones.
    Manuel Soleado

  5. Genial primera entrega! Eres un magnífico cronista de viajes, Manolo.
    Yo si me lo permites, aprovecharé los comentarios de las entradas sobre el festival para añadir alguna cosilla o dar mi visión de los hechos 😉
    Del primer día estoy casi totalmente de acuerdo, aunque creo que has sido muy benévolo con Modular. Yo parto, como Rubén, de que el disco no me gusta, y mira que lo compré con ganas, pero no me dice nada de nada. Pero es que el directo me hizo plantearme por qué hay grupos que dan conciertos, no tiene sentido salir ahí con casi todo grabado, interpretando las canciones como en el disco pero peor, sin comunicar nada con la gente, ni variar un poco las cosas, nada de nada. Para eso me pongo el disco y ya está. Para mi un directo debe dar algo más, sinceramente, y en las próximas entregas veremos ejemplos de grupos que en disco ni fu ni fa pero que ofrecen algo diferente en vivo ganándote por completo (esos Sucrette que nos dejaron a medio festival babeando).
    Que ganas de las próximas entregas!!!!!! Un abrazo fuerte, se os echa de menos.

  6. Hooola Javi,

    Gracias, y sí, obviamente te lo permito y me encantará que añadas cosas del festival, ya que alguna vez nos separamos y otras no coincidimos en la valoración 🙂

    Con Modular he de ser benévolo porque por un concierto no puedo tirar a una banda para abajo, aunque eso que comentas de que “por qué hay grupos que dan conciertos” ya lo hablamos en el festival, lo había olvidado, pero realmente es lo más acertado para tildar la actuación de Modular.

    A ver si mañana tengo tiempo de preparar la segunda entrega y seguimos comentando….

    Por aquí por ahora se lleva bien la cosa, claro que hace un sol espléndido y hoy en la playa estábamos a 25ºC, una gozada….ya veremos cuando lleguen las lluvias interminables. Pero bueno, en dos semanitas y poco aterrizo en Alicante y nos vamos al Lemon Pop, que gaaaaaanaaaasss!!!!

    Un abrazo,
    Manuel Soleado

  7. Hola majo,
    me encanta el modo que tienes de contar tu experiencia… no te dejas nada fuera del tintero.

    Me llama la atención el bosque fantasma… uffff…. sabía que el Premier ese estaba cerca pero ir por el bosque encantando por la noche y con el frio… pues no se no se.. jojojooo

    Quedo a la espera de más comentarios… pero ya te digo que me está encantando y no hay nada que eche en falta.

    A mi Modular no me emocionó, Rose Elinor me sorprendió gratamente y Au Revoir Simone me decepcionó… me esperaba más.

    Saludetes madrileños.
    Eolrin

  8. Hooola Jorge,

    Gracias hombre, en mi experiencia pesó mucho la gente que conocí allí, como a vosotros, todo un placer, ya sabes 🙂

    Estoy con la segunda jornada, a ver si termino de escribir la crónica y la cuelgo esta tarde.

    En cuanto a ARS………no sé, yo no me esperaba nada y me encantó, llámalo la suerte del debutante 😛

    Un abrazo,
    Manuel Soleado

  9. Hola Manuel!!
    qué bien qué bien, la 1ª cronica! gracias por compartir la experiencia. Inolvidable momento el llegar al recinto, con todo por descubrir: la pulsera, el fanzine, el mercado de discos, las chapitas, el recinto…yo no hacía más que preguntar a la gente de la entrada por el recopilatorio del indietracks ( no quería quedarme sin él); no imaginaba lo que nos esperaría los días siguientes respecto al puesto de discos 🙂

    no sabía yo tampoco lo del bosque, la vuelta por esos caminos debe ser única, y no tengo duda que mejor que gastando pounds y pounds en autobús o taxi. el año que viene, me da que compartiremos camino.

    respecto a los conciertos, modular me pilló aún observando y asimilando donde me encontraba, no terminé de meterme en su concierto a pesar de que había escuchado previamennte el disco alguna canción me gusta bastante.
    rose elinor dougall me convenció, mejor que la impresión que me llevé escuchando su myspace.

    Respecto a Au Revoir Simone, no me gustan en disco y su concierto me pareció muy aburrido. Quizá también influyó un poquitín el cansancio por el viaje y el madrugón, pero no mucho creo. La verdad es que no me llama este grupo, que le voy a hacer.

    Me voy a leer la segunda crónica!!
    Ahh, y las fotos, al menos las de esta 1ª crónica ,que es lo que he visto hasta ahora, están guay.

    Besines!

  10. Hooola Eva,

    Jejejjeje, lo del puesto de discos irá como epílogo de la crónica o al final de la tercera jornada, todavía no lo sé, pero es verdad, aquello fue la leche, eso de tener los discos de absolutamente todos los grupos presentes en el festival fue una gozada, claro que yo acabé con el hombro destrozado de cargar con tanto peso 🙂

    En lo de Rose Elinor Dougal te doy la razón, en su myspace tan sólo hay par de temas y te quedas con la duda de si realmente merecerá la pena, pero verla en directo con una banda competente que imprime ritmo y crea un sonido compacto…..mooola, además las canciones que no conocíamos (casi todas) estuvieron bastante bien. Para mí fue la primera sorpresa del festival.

    Y la segunda fue Au Revoir Simone, banda que en disco no me llamaba nada la atención y en directo sí lo hizo. Ellas fueron muy majas y naturales, y no se les puede negar las preciosas melodías y armonías vocales que crearon. No sé, no nos pueden gustar a todos las mismas bandas, Jorge coincide con tu apreciación…..yo ahora me estoy reescuchando sus discos, y he de decir que le he pillado el gusto al segundo 🙂

    Lo del hotel está claro, el año que viene (vamos a cruzar los dedos para poder ir todos) los españoles todos metidos en el mismo hotel 🙂

    Respecto a las fotos…..no veas cómo me arrepiento de no haber llevado la reflex, pero bueno, entre las más de 800 fotos que saqué con la compacta alguna hay decente. ¿Tú controlas mucho de fotografía? Necesito hacer una consulta de recién iniciado….

    Besos,
    Manuel Soleado

  11. jejeje a mí lo que más me ha gustado ha sido lo del “digestivo con cola” 😉

  12. Hola!

    Aunque ya me lo preguntaste hace un par de días…

    Las ediciones de Edition 59 son cdrs de 3″, en cajita de plástico y con carátula en color numerada (mi copia de the Cavalcade es la número 31). La presentación es mejor que por ejemplo el largo de My Laundry Life, que viene en sobre de plástico. Por cierto, ya anuncian su nuevo disco para noviembre 😀

    Yo ya he hecho un par de pedidos a Volwert Records y son muy rápidos y majetes. En tres o cuatro días tienes el paquete en casa…

    Coincido con Eva, las fotos, tanto de esta crónica como las de la siguiente, están muy chulas. ¿Y dices que son hechas con una compacta? … No te apures por no haberte llevado la reflex. Te habría resultado mucho más incómoda de llevar y los resultados de la compacta han sido sobresalientes (personalmente sólo le metería un poco de ajustes de Photoshop en alguna de las imágenes)…

    Un abrazo,
    Rubén B.

  13. jejejeje, nada como un buen digestivo, unos toman almax, nosotros Dewars&cola 😉

    Manuel Soleado

  14. Hooola Rubén,

    Pues yo sigo siendo muy perezoso con los cdr’s, en el Indietracks estaban todos los de Weepop, que tenían una pinta estupenda, pero sólo me hice con los 7″ del sello, dejando los pequeños cdr’s allí, que por cierto, tengo todos en mp3 🙂

    En cuanto a las fotos, están hechas con una compacta que tiene ya 4 años, y tan sólo 4.1 Mpx. Lo que pasa es que en su día era una compacta muy guapa, con su zoom óptico de 10X y una buena óptica. Ahora, yo veía cómo Eva lanzaba sus fotos con la reflex sin utilizar el flash, y he visto los resultados, y no hay comparación. Mi compacta se empeñaba en lanzar el flash constantemente, y sin lo intentaba hacer sin flash (imposible a partir de las 21:00 horas o en la iglesia) no había manera de hacer que las fotos salieran con luz o no movidas……pero bueno, cuando me llevé la compacta ya sabía que sólo iba a lograr fotos de recuerdo, nada espectacular, y como tal ha cumplido. Ahora, en otra ocasión me llevo la reflex y unos cuantos objetivos 🙂

    Un abrazo,
    Manuel Soleado

  15. Hola Manuel!
    Jo, al final he tenido lio en la ofi y no me han dejado tranquila para leer el segundo día. Desde luego…

    Pues yo con mi cámara aún estoy aprendiendo, muchas veces me salen movidas sin flash, no te creas, sobre todo acercando mucho el zoom. El tema es que con el objetivo 55-250 no hace falta acercar mucho para tomar imagenes muy cercanas, y sin flash salían bastante bien.
    A ver si te puedo ayudar con tus dudas, aunque aún soy una principante con la fotografía, las reflex, y mi EOS 450! 🙂

    Hablé con Jorge y me dijo que te daríamos el DVD en mano al final por octubre, qué bien que vengáis! si no pudieras al final o lo que sea dimelo y te lo enviamos prontito con las fotos y los videos vale?

    Besines!

  16. Hooola Eva,

    Pues algunas de tus fotos me han gustado mucho. Mi problema es que todavía no he debutado en concierto con la reflex, pero por la experiencia que tengo con ella, utilizando la óptica actual voy a tener problemas, porque no tiene estabilizador. Así que estoy mirando para pillar un 18-250 ó un 28 (o 55, aunque prefiero bajar algo más, para que a la hora de hacer alguna foto muy cercana no quedarme corto)-300, ambos con estabilizador, que es imprescindible para tirar de zoom en un concierto. ¿De qué marca es tu óptica? Había bastantes Sigma entre los fotógrafos asistentes al Indietracks, y me lo estoy pensando, un Nikon como el que requiero, con estabilizador, se me va casi a los 1.000 euretes………y el Sigma queda casi en la mitad.

    Por cierto, ¿las fotos las haces en automático o trabajas en manual? Ya ves, yo de fotos más o menos tiro, pero tengo una inexperiencia brutal con las fotos de conciertos, entre la poca luz, los contrastes, el movimiento…la cosa se pone dificililla 🙂

    Os confirmo lo de Octubre en breve, estoy averiguando si recibo visita de la familia en esos días o ya se habrán marchado 🙂

    Besos,
    Manuel Soleado

  17. Buenas noches!

    Te cuento lo de mis ojetivos, son los dos con estabilizador de imagen, se me olvidó comentártelo. Nunca probé con una reflex sin estabilizador, así que quizá por eso no me parezca tan dificil. Como soy aún principiante, de momento utilizo el modo automático sin flash y modificando el ISO. Cuando controle un poco más le daré al manual, que hay ganas ya. De momento no me atrevo, al menos en conciertos.

    Mira, este es el objetivo con el que hicimos casi todas las fotos:
    http://www.pixmania.com/es/es/592701/art/canon/objetivo-ef-s-55-250mm-f.htmlhttp://www.pixmania.com/es/es/592701/art/canon/objetivo-ef-s-55-250mm-f.html

    Mi cámara es la canon EOS 450 D. Compramos la cámara, los dos objetivos, la bolsa para transportarla, un trípode y una tarjeta de 2G en una oferta que había, por 900 más o menos.

    Lo bueno del Indietracks es que había mucha luz en casi todos los escenarios,;en sala pequeña, con poca luz es más complicado que salgan bien, pero ahí seguiré aprendiendo!

    Besines!

  18. Hooola Eva,

    Gracias por la info, la verdad es que el precio por el que pillaste la cámara y objetivos es imbatible, a mí ya me puede costar más dinero sólo algún objetivo que he mirado. Al pillar cámara y objetivos seguro que te dieron un 18-55 y el 55-250, es muy buena oferta, pero con el 55-250 no sé cómo pudiste hacer las fotos personales, de amigos….porque el 55 se acerca mucho y a poco que el grupo sea grande no cabe todo el mundo 🙂

    En fin, iré a lo seguro y ahorraré un poco para pillar un buen Nikon 18-250 con estabilizador, que es un todo terreno con el que no hace falta más….

    Besos,
    Manuel Soleado

  19. Manuel,
    creo que Eva te ocultó algo.

    Ella llevaba la CANON y yo llevaba una NIKON compacta. Las fotos de grupo seguramente están hechas con la mia así como los videos. ;-D

  20. Hola!

    Vaya! También te gusta la fotografía 😀

    Yo tenía hasta hace poco una Canon 350D, y hace cosa de un mes pillé una 500D (por cierto, pienso poner en ebay la 350D). Monto siempre un 18-200 de Sigma con estabilizador… Es un todoterreno, que aunque no es demasiado luminoso, cubre casi todas las posibilidades. Me costó poco más de 400 euros, y estoy muy contento con él.

    El 18-55 que llevaba la 350D es una verdadera porquería, con una falta de nitidez tremenda (por algo le llaman el pisapapeles) y desde que pillé el Sigma nunca más lo he vuelto a poner.

    También tengo un viejo Tamron 100-300 de mi anterior reflex analógica y un ojo de pez de 8mm y fabricación bielorrusa que compré por ebay (no sólo venden discos), el famoso Peleng, sorprendente y divertido, y el cual no uso todo lo que me gustaría… 🙁

    Un abrazo,
    Rubén B.

  21. Hooola Rubén,

    Por aquí le damos absolutamente a todo, ese es el problema, que no doy abasto con todo 🙂

    Efectivamente, el 18-200 con estabilizador es un todo terreno ideal, porque se puede utilizar para prácticamente todo, pero le echo en falta algo más de zoom (que hasta ahora no he requerido, pero imagínate que estás mal situado en un concierto…..o quieres sacar un detalle tremendo). Estoy mirando 18-300 y no veo nada, así que a ver si encuentro un Nikkor guapo en 18-250 con estabilizador que no me arruine….

    La Nikon que tengo yo vino con un 18-70 y la verdad es que está muy bien, pero cuando la luz empieza a escasear….pero bueno, es el típico objetivo que viene con una reflex, para celebraciones familiares y tal está genial, y al menos no te quedas en los pírricos 18-55.

    En cuanto al Ojo de Pez……yo también lo he pensado, son chulísimas las fotos que se sacan con él, pero si te descuidas te cuesta igual que el 18-200, una fortuna, vamos. Y si abusas de él te cansas muy pronto…

    Ya te contaré qué tal van las cosas con la fotografía 🙂

    Un abrazo,
    Manuel Soleado

  22. Hooola Jorge,

    No, si ya te vi con la Nikon, no te creas que no me percaté 🙂

    Manuel Soleado

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